LA Bodega
RECUPERANDO LA HISTORIA DE NUESTRAS UVAS Y EL PAISAJE ANDALUZ
El proyecto La Melonera nace del compromiso con la recuperación y difusión del patrimonio único de Andalucía, situado en el entorno excepcional de la Serranía de Ronda.
Iniciado en 2003, este proyecto vitivinícola parte del convencimiento de que la región reúne condiciones únicas para la elaboración de vinos singulares, tanto por su riqueza varietal como por su altitud, clima y entorno paisajístico.
Su nombre rinde homenaje a la uva melonera, una variedad autóctona que estuvo al borde de desaparecer tras la filoxera del siglo XIX. Nuestro proyecto comenzó con la investigación y recuperación de estas variedades históricas, pero con el tiempo se ha convertido en un esfuerzo más amplio: proteger y revitalizar todas las uvas autóctonas de la región, integrando tradición, investigación, innovación y sostenibilidad.
La bodega está especializada en la recuperación de variedades andaluzas prácticamente extinguidas tras la filoxera, devolviéndolas al cultivo y al mercado tras más de 150 años de ausencia.


RESCATANDO UN LEGADO
La uva melonera, descrita en 1807 por el botánico Simón de Rojas Clemente, prácticamente desapareció tras la filoxera de los viñedos andaluces. Recuperarla no solo fue un reto técnico, sino también un acto de preservación de historia, identidad y biodiversidad. Cada cepa recuperada representa un fragmento de patrimonio de un territorio que queremos volver a poner en valor.
En 2003 emprendimos la búsqueda de sus últimas cepas silvestres, recorriendo Málaga y Granada y revisando referencias históricas. Localizamos cinco cepas originales, que reproducimos y protegimos para devolverlas al cultivo. Este logro marcó el inicio de un proyecto con un alcance más profundo, dedicado a conservar la riqueza vitícola de la región de Ronda, con más de 3.000 años de historia.
Además de la uva Melonera, también recuperamos directamente variedades históricas como la Tintilla y el Romé, uvas casi desaparecidas del viñedo andaluz, adaptadas al microclima de Ronda y capaces de expresar con autenticidad los matices del terroir mediterráneo.
A partir de este trabajo de recuperación, ampliamos nuestro compromiso con el patrimonio vitícola andaluz cultivando y poniendo en valor otras variedades tintas históricas como Blasco y Corchero Tinta, así como cepas tradicionales que forman parte del legado regional.
LA DEHESA SERRANA: PAISAJE Y SOSTENIBILIDAD
La finca abarca unas 200 hectáreas con altitudes entre 650 y 940 metros. La combinación de lluvias abundantes, oscilaciones térmicas diarias de hasta 20 °C, los vientos húmedos atlánticos y la presencia de encinas y dehesa crean un microclima excepcional para la vid.
El proyecto integra la viticultura de excelencia, respeto por la tradición y conservación del territorio mediante los siguientes principios:
Reivindicación del patrimonio vitícola andaluz
Recuperación de variedades históricas, seleccionando y reproduciendo cepas originales que preserven su historia y características genéticas.
Puesta en valor del patrimonio natural del territorio
Integración directa con elementos icónicos del paisaje y la historia, como las encinas y la fauna autóctona de la serranía, entre ellas la cabra Payoya y el Salinete, junto con la recuperación del patrimonio cultural, representado por la ruta de los viajeros románticos.
Sostenibilidad ecológica
La vid se integra de forma natural con la encina sin alterar el ecosistema, aprovechando su sombra y el microclima que genera. Esto favorece la regulación térmica, protege frente a plagas y reduce la necesidad de tratamientos. Esta complementariedad, reforzada mediante prácticas tradicionales como la poda, la entresaca y el cuidado del manto vegetal, permite preservar la dehesa y potenciar la acidez, el carácter y la calidad final de los vinos.

RECUPERANDO LA HISTORIA DE NUESTRAS UVAS Y EL PAISAJE ANDALUZ
El proyecto La Melonera nace del compromiso con la recuperación y difusión del patrimonio único de Andalucía, situado en el entorno excepcional de la Serranía de Ronda.
Iniciado en 2003, este proyecto vitivinícola parte del convencimiento de que la región reúne condiciones únicas para la elaboración de vinos singulares, tanto por su riqueza varietal como por su altitud, clima y entorno paisajístico.
Su nombre rinde homenaje a la uva melonera, una variedad autóctona que estuvo al borde de desaparecer tras la filoxera del siglo XIX. Nuestro proyecto comenzó con la investigación y recuperación de estas variedades históricas, pero con el tiempo se ha convertido en un esfuerzo más amplio: proteger y revitalizar todas las uvas autóctonas de la región, integrando tradición, investigación, innovación y sostenibilidad.
La bodega está especializada en la recuperación de variedades andaluzas prácticamente extinguidas tras la filoxera, devolviéndolas al cultivo y al mercado tras más de 150 años de ausencia.

RESCATANDO UN LEGADO
La uva melonera, descrita en 1807 por el botánico Simón de Rojas Clemente, prácticamente desapareció tras la filoxera de los viñedos andaluces. Recuperarla no solo fue un reto técnico, sino también un acto de preservación de historia, identidad y biodiversidad. Cada cepa recuperada representa un fragmento de patrimonio de un territorio que queremos volver a poner en valor.
En 2003 emprendimos la búsqueda de sus últimas cepas silvestres, recorriendo Málaga y Granada y revisando referencias históricas. Localizamos cinco cepas originales, que reproducimos y protegimos para devolverlas al cultivo. Este logro marcó el inicio de un proyecto con un alcance más profundo, dedicado a conservar la riqueza vitícola de la región de Ronda, con más de 3.000 años de historia.
Además de la uva Melonera, también recuperamos directamente variedades históricas como la Tintilla y el Romé, uvas casi desaparecidas del viñedo andaluz, adaptadas al microclima de Ronda y capaces de expresar con autenticidad los matices del terroir mediterráneo.
A partir de este trabajo de recuperación, ampliamos nuestro compromiso con el patrimonio vitícola andaluz cultivando y poniendo en valor otras variedades tintas históricas como Blasco y Corchero Tinta, así como cepas tradicionales que forman parte del legado regional.

LA DEHESA SERRANA: PAISAJE Y SOSTENIBILIDAD
La finca abarca unas 200 hectáreas con altitudes entre 650 y 940 metros. La combinación de lluvias abundantes, oscilaciones térmicas diarias de hasta 20°C, los vientos húmedos atlánticos y la presencia de encinas y dehesa crean un microclima excepcional para la vid.
El proyecto integra la viticultura de excelencia, respeto por la tradición y conservación del territorio mediante los siguientes principios:
Reivindicación del patrimonio vitícola andaluz
Recuperación de variedades históricas, seleccionando y reproduciendo cepas originales que preserven su historia y características genéticas.

Puesta en valor del patrimonio natural del territorio
Integración directa con elementos icónicos del paisaje y la historia, como las encinas y la fauna autóctona de la serranía, entre ellas la cabra Payoya y el Salinete, junto con la recuperación del patrimonio cultural, representado por la ruta de los viajeros románticos.
Sostenibilidad ecológica
La vid se integra de forma natural con la encina sin alterar el ecosistema, aprovechando su sombra y el microclima que genera. Esto favorece la regulación térmica, protege frente a plagas y reduce la necesidad de tratamientos. Esta complementariedad, reforzada mediante prácticas tradicionales como la poda, la entresaca y el cuidado del manto vegetal, permite preservar la dehesa y potenciar la acidez, el carácter y la calidad final de los vinos.


VINOS CON CARÁCTER QUE REFLEJAN HISTORIA Y TERRITORIO
Cada botella transmite la riqueza de nuestras uvas autóctonas y refleja la identidad de la tierra y su historia.
La Melonera nació de la colaboración entre viticultores, enólogos y técnicos especializados que valoran profundamente el entorno. Cada decisión, desde la poda hasta la crianza, respeta la identidad de la uva en su territorio. Identificamos las últimas cepas silvestres, las reproducimos y establecemos viñedos siempre adaptados a la topografía y diversidad de suelos.
Los vinos de La Melonera son monos varietales autóctonos y reflejan la identidad del terroir y la historia vitícola andaluza.

Nuestro vino “Yo Solo” es el reflejo tangible de este esfuerzo: un coupage de variedades recuperadas, elaborado con levaduras autóctonas y criado 12 meses en barrica. Su primera edición, limitada a 360 botellas, simboliza la exclusividad, la paciencia y el cuidado de un proyecto que devolvió la vida a una uva casi perdida.
Cada vino busca expresar con pureza el carácter de su variedad, la altitud, el suelo y el paisaje, dando lugar a elaboraciones de marcada personalidad y profunda identidad territorial.



VINOS CON CARÁCTER QUE REFLEJAN HISTORIA Y TERRITORIO
Cada botella transmite la riqueza de nuestras uvas autóctonas y refleja la identidad de la tierra y su historia. La Melonera nació de la colaboración entre viticultores, enólogos y técnicos especializados que valoran profundamente el entorno. Cada decisión, desde la poda hasta la crianza, respeta la identidad de la uva en su territorio. Identificamos las últimas cepas silvestres, las reproducimos y establecemos viñedos siempre adaptados a la topografía y diversidad de suelos. Los vinos de La Melonera son monos varietales autóctonos y reflejan la identidad del terroir y la historia vitícola andaluza.
Nuestro vino “Yo Solo” es el reflejo tangible de este esfuerzo: un coupage de variedades recuperadas, elaborado con levaduras autóctonas y criado 12 meses en barrica. Su primera edición, limitada a 360 botellas, simboliza la exclusividad, la paciencia y el cuidado de un proyecto que devolvió la vida a una uva casi perdida. Cada vino busca expresar con pureza el carácter de su variedad, la altitud, el suelo y el paisaje, dando lugar a elaboraciones de marcada personalidad y profunda identidad territorial.